Hoy analizamos, en esta segunda entrega de Grandes Tacticas del Futbol, al equipo de Pep Guardiola en su faceta ofensiva después de que en la pasada entrega analizáramos su sistema defensivo. La que, sin duda, ha convertido al Pep Team en uno de los equipos más admirados del momento gracias a su juego atractivo, de toque y ataque y al enorme sistema de organización que sustenta todo eso. También veremos la evolución ofensiva que se ha ido produciendo en el equipo con el cambio de sus jugadores principalmente en el tridente de ataque. A continuación veremos con detalle por qué el Barça de Pep se ha convertido en uno de los mejores equipos atacantes de la historia.
Las primeras novedades de este Barcelona comienzan desde atrás, desde su firme apuesta por sacar la jugada en corto. Hay que entender que la filosofía básica de este equipo, por encima del juego bonito o de ataque es la de controlar todo lo posible el partido. Dejar el menor número de variables en manos de la suerte para así lograr imponer sus superioridad técnica.
¿Cuál es entonces el objetivo? ¿Jugar bonito para divertir? En parte sí pero lo que pretende Pep con esas posesiones del 70-80% no es más que eliminar el factor suerte del partido, ese factor suerte que hace que si te dedicas a lanzar balones largos con muchos rebotes entre los jugadores y en los que se tarda mucho en bajar la pelota haya alguna jugada en la que se dé un pase a la espalda de la defensa y esto permita una ocasión de gol para cualquiera de los equipos. Pep quiere eliminar ese juego imprevisible que puede favorecer a cualquiera de los dos equipos (incluido al menos técnico) para convertir el partido en un monopolio por el balón. No es por tanto una táctica arriesgada sino todo lo contrario, es lo más conservador del mundo (y no lo digo como una crítica sino como un tremendo piropo dado que Pep ha conseguido convertir la posesión del balón en una defensa impenetrable).

